"La sustentabilidad de las empresas hoy es también un buen negocio"

Mundo - Medio Ambiente 11 de noviembre de 2021 Por Redacción
El rol de las compañías en la lucha contra el cambio climático y el análisis de lo que ocurre en la COP26 fueron algunos de los tópicos abordados durante el tercer panel.

Representante de organizaciones que tienen por objeto promover la sustentabilidad en las empresas disertaron en el ciclo Ámbito Debate y analizaron, entre otros temas, lo que ocurre durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26). Del tercer panel participaron Francisco Murray, Director ejecutivo de Sistema B Argentina; Iván Buffone, Líder de Innovación Estratégica del Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE); y Sebastián Bigorito, Director General del Centro Empresario Argentino para el Desarrollo Sustentable (CEADS).

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“La COP dura quince días. La primera semana estuvo la parte política, hubo sinsabores respecto a cómo termino el G20, hubo una mezcla entre decepción y optimismo. El riesgo de que la conversación climática se estanque, sigue estando. Aunque también hubo avances. No tanto en la hoja de ruta del Acuerdo de París, sino a acuerdos que se hicieron en paralelo”, señaló al respecto Bigorito.

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“Hubo varias iniciativas vinculadas al carbón, pusieron fecha límite para su utilización. También acuerdos respecto al transporte, para pasar a los autos eléctricos. Y respecto al transporte marítimo: muchas empresas se sumaron para usar transportes más sustentables. Y un acuerdo entre más de cien países para que se activen miles de millones de dólares para frenar la deforestación. Otra buena noticia es que muchas empresas presentaron sus metas, como si fueran países”, agregó Bigorito.

“Estamos todo el tiempo yendo y viniendo entre este sinsabor. Creo que por primera vez hay noción de que este tema es complejo. Reconocer que no se sabe cómo resolver, puede preocupar, pero también es reconocer una vulnerabilidad y habilita a poder construir”, señaló por su parte Murray, quien detalló: “Hasta ahora, le delegamos la responsabilidad a los líderes políticos de cómo salir de esto. Pero todos desde nuestro lugar vamos a tener que hacer algo. Tenemos que dejar de esperar que los Estados se pongan de acuerdo. Muchas empresas, ciudades, ya empezaron a hacerlo. Hoy, los líderes y los manifestantes están adentro del mismo lugar. En cuanto a cuál es el desafío, hay un gran consenso. Ahora hay que pasar del ‘para qué’ al ‘cómo’. No hay más tiempo de palabras, es momento de esperar resultados”.

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Buffone, en tanto, coincidió: “Durante algo más de dos semanas, el ambiente y el desarrollo sostenible estuvieron en la primera plana del mundo. Y, sobre todo, en los hogares de las personas. Eso me parece un símbolo y es importante de cara a las futuras generaciones. Los chicos tienen más conciencia ambiental, eso me parece importante”.

“Me parece importante sacar a la luz las tensiones geopolíticas que hay en el camino hacia la carbono-neutralidad. Las tensiones que se manifiestan en las grandes potencias, tensiones de políticas internas que devienen en guerras comerciales, pero que nos terminan impactando a todos. La transición a una economía y un hábitat más sano, va a estar lleno de tensiones. Pero con ese dato en la mesa, podemos encarar las soluciones. Pero el sector privado y la sociedad civil tiene mucho para aportar. Se puede aportar compromiso e impulsar al sistema a que se acople”, agregó Buffone.

Al profundizar sobre el rol de las empresas en la lucha contra el cambio climático, Bigorito sostuvo: “El 2015 fue un punto de inflexión, porque se firmó el Acuerdo del París y se lanzan las ODS (Objetivos de Desarrollo Sustentable). Desde distintos puntos de vista, la agenda de sustentabilidad tomó centralidad. Con la pandemia, lo que sucedió es que fue la primera vez que la gente tuvo frente a sus narices una disrupción global: fue un cambio de mindset en la gente. Lo se vivió, no quiere volverlo a vivir. Hay mayor demanda a los políticos, mayor sensibilidad, y se despertó un sentido de urgencia que antes de la pandemia no existía”.

En ese sentido, se destacó también que en el camino hacia la sustentabilidad no existe sólo una agenda. “El desafío de estar todos de acuerdo, es un paradigma que la COP está demostrando que no funciona. El cambio de mindset de las empresas y algunos Estados, es saber que se es parte del problema. Hay una gran agenda, que es el clima. El desafío es ‘cómo’: hay que dar herramientas, pero que cada uno haga su propia agenda”, señaló Murray.

“Creo que desde las empresas hay una tarea, un llamado, a reconocerse como actores sociales para llevar adelante los desafíos. Pasar de ser actores económicos solamente, a tener un compromiso con el entorno. Hoy, la sostenibilidad propia de las empresas está dada por eso. La sustentabilidad de las empresas hoy es un buen negocio. La empresa o la organización privada como actor social, es parte de la construcción de la solución o el camino a la resolución de estos desafíos”, agregó Buffone.

“La transición hacia la sustentabilidad se aceleró a partir de la pandemia. Hoy lo que se debate en la COP es respecto a las distintas transiciones: la energética, la alimentaria, sobre el sistema de ciudades y el sistema financiero, que van a tener que tener cambios en distintas velocidades de tiempo. Hay que aprender que la sustentabilidad es una ecuación con tres factores: lo ambiental, lo social y lo económico. Esa ponderación, va a depender de cada país. Por ejemplo, en la región, tenemos desafíos desde lo social y económico que el primer mundo no tiene”, señaló Bigorito.

“Todos vamos a tener que cambiar. Hay que escuchar a quienes lideran los negocios. Porque los cambios van a ser de los negocios. Antes se lo miraba con la lógica del altruismo, que con la lógica de los negocios es un gasto. La diferencia de la RSE es que tiene que ser parte de tu negocio”, sostuvo Murray, quien también remarcó la importancia en llevar la agenda ambiental al centro del negocio.

“El sector privado tiene una oportunidad única en ser protagonista aportando nuevas soluciones. Los proyectos no pueden escindirse del impacto positivo en términos ambientales y sociales. A partir de la pandemia, tenemos altísimos niveles de pobreza, brechas y desigualdades, deudas sociales. Las empresas que se desarrollan en esos entornos no pueden permanecer indiferentes. Porque la propia sostenibilidad de la empresa va a estar dada en cómo se desarrolla”, agregó Buffone, quien concluyó: “Históricamente las empresas que estaban comprometidas con la realidad, tenían una agenda de aportar a determinados intereses, y hoy una coyuntura como la Argentina, necesita que nos conectemos con las necesidades reales”.

Fuente: Ambito

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