
Cuando llega la temporada estival comienza el momento del año en el que tomarse unas pequeñas vacaciones y viajar lejos de casa, a lugares donde pasarlo bien pero en los que puede carecerse de algunas comodidades domésticas, entre las que se incluye el WiFi o, en su caso, si se viaja al extranjero, la posibilidad de disfrutar de conexión de datos a precios razonables.